La comarca más turística del sur de Pontevedra tiene una cuenta pendiente con el autocaravanismo y al fin empieza a dar pasos para saldarla. Hace años que el portugués y el madrileño no es su principal público y va sumando alternativas como los peregrinos de todo el mundo por el Camiño Portugués da Costa -que se han multiplicado por cinco en dos años y han alcanzado la nada desdeñable cifra de 8.000 en el pasado ejercicio- o los viajeros con la casa a cuestas.
