La habilitación de un área para autocaravanas en la partida Solaes de Benicarló ha generado, antes de entrar en funcionamiento, cierta controversia entre la ciudadanía a través de las redes sociales. Los más críticos con la actuación cuestionan la rentabilidad del servicio para las arcas municipales y consideran que la oferta entra en competencia desleal con los cámpings de la zona. Por otra parte, los defensores de la nueva infraestructura ven en ella un recurso más para atraer turismo.
